La labradorita natural en bruto se distingue por su aspecto único y sus reflejos iridiscentes que varían entre tonos azulados, verdosos y dorados, aportando un aire sofisticado y misterioso a piezas artesanales y decorativas. En su estado natural, conserva toda la belleza y autenticidad de la piedra.

 

Ampliamente utilizada en artesanía, colecciones, decoración, accesorios y prácticas energéticas, la labradorita en bruto ofrece un acabado rústico a la vez que elegante. También se asocia con la protección, la intuición, la transformación y el equilibrio energético.

 

Debido a que es una piedra natural en su estado bruto, cada pieza posee características únicas y puede presentar variaciones en color, brillo, forma, textura y tamaño.